tríos
en una tarde depresiva:
él: “mejor trata de ser como yo, no me afecta nada, let it go”
yo: “¿¡qué!?, tú no eras así, yo era así y ahora por tu culpa soy una amargada”
él: “sí, cambiamos de personalidad, ahora yo ando pidiendo tríos”
en una tarde depresiva:
él: “mejor trata de ser como yo, no me afecta nada, let it go”
yo: “¿¡qué!?, tú no eras así, yo era así y ahora por tu culpa soy una amargada”
él: “sí, cambiamos de personalidad, ahora yo ando pidiendo tríos”
si son mujeres, ¿no tienen esa fantasía de romperle la nariz o responderle algo asombrosamente inteligente y dejar en ridículo a ese idiota que se cree muy machito por gritarles “mamasita” y sus derivados?
pues hoy tuve la fortuna de hacer algo así…
salí con mi novio a comprar el mandado de la semana, el mercado nos queda a 15 minutos y siempre vamos caminando, esta vez tomamos otra ruta pues pasaríamos a otra tienda en el camino.
está haciendo calor en guadalajara, y como buena sanfelipense traía shorts.
al pasar por un car wash se me desabrochó uno de mis tennis y, sin ningún cuidado y con toda la inocencia me agaché a abrocharlo justo en frente. no falta el idiota en esos lugares y, ni tarde ni perezoso me gritó “yo te los abrocho mi amor” me paré y me le quedé viendo. acto seguido le dije a mi novio, que cabe señalar que es alto, grandote y puede darle un susto a cualquiera.
se regresó y se puso en frente de mí, bastó con una mirada. el compañero del tipo hizo una cara de ya te llevó la chingada. “¿a él también se los abrochas?” le dije. y el idiota se quedó congelado, calladito.
claro que en mis sueños guajiros le hubiera dado el discurso del respeto a la mujer después de darle cachetadas y hacer que lamiera las suelas de mis zapatos, pero me basta con comprobar que perro que ladra no muerde y que con shorts o con falda las mujeres tienen más huevos pantalones que todos esos pelafustanes.
así que las invito a ustedes, queridas mujeres, a darle la cara a este tipo de escoria. claro que mi novio me dio el valor, y claro que se asustó más, pero podría apostar que hasta mi abuelita los puede asustar. (y no porque esté muerta).
él: “soñé que estábamos en una súper dulcería”
yo: “hueles a chocolate con menta”
él: “¡eso es lo que estaba comiendo!”
#truestory
no había visto dawn of the dead y, como últimamente nos ha dado por ver películas de zombies mi amors la puso.
en la escena dondo la embarazada va a parir mi novio se iba a salir.
“no me dejes sola”
es que esta escena está muy cripi.
“me va a dar miedo”
bueno, déjame ir a llevar los trastes a la cocina.
“te acompaño, de una vez me sirvo piña”
mmm no vas a querer comer …bueno, tú no eres tan asquerosa…
le pausamos y me serví piña y fresas congeladas. regresamos para ver el resto. la mujer se convierte en zombie, pasa la matazón y luego ven al bebé zombie. mi novio me volteó a ver pensando que me iba a dar miedo o algo… mataron al recién nacido.
“¿fresas?”
serio, ¿seré tan insensible? no, no quiso fresas.
hoy tuve un sueño rarísimo, posiblemente el cansancio o la fiebre.
estaba en un pueblo desértico con mar, muy probablemente mi pueblito, cuando de pronto en el cielo veía una cruz blanca. iba cayendo más cerca y no dejaba de mirarla. cuando por fin pude enfocarla bien ¡era un cristo crucificado!
tenía un aspecto raro, no era de esos que se ven sufriendo. al fin cayó a unos metros de mí y fui a buscarlo. mis hermanas también se dieron cuenta y preguntaron qué pasaba. recuerdo haber dicho “si fueramos creyentes de pueblito ya estaríamos pensando en hacerle un templo”.
en “la noche” llegaron muchas personas a verlo, entre ellas un padre… todas estaban sacando teorías de su lugar de origen. incluso lo aventaban ¡para ver cómo volaba! a partir de ahí no recuerdo qué pasó.